Pasta con gambas, guisantes y menta – Ciao piccole mie

mis plantitas
Están tan bonitas… que he querido inmortalizarlas antes de que pueda ocurrir lo peor, antes de que las abandone 15 días y no me lo perdonen. No lo quiero ni pensar. Dos meses de mimos y la albahaca ocupa el doble de cuando la compré, la tomatera va por su segunda “cosecha” y las semillas de calabacín se han transformado en un monstruo de hojas enormes y tallos pinchudos. Espero que la vecina se apiade de vosotras. Yo he intentado hacer méritos alabándole los cactus…

Como los niños modernos, no tenía una idea clara de cómo nace un tomate. Ahora sé que son unas pequeñas flores amarillas las que se transforman en bolitas verdes y brillantes con la flor a modo de pompón. Tampoco había presenciado nunca la transformación de un tallo tierno, el del calabacín, en una raíz dura y recia como la madera ni había visto las flores blancas y diminutas de la menta.

La palabra “felicidad” viene del latín “felicis”, fecundo. Haciendo balance, no sabría decir si estos primeros dos meses de mi nueva vida en Milán han sido siempre “felices”. Ha habido momentos de nostalgia, de urgencia, sentimiento de pérdida y de estar perdido. Pero definitivamente han sido fecundos, marcados por el esfuerzo (a menudo un poco descontrolado) de querer sembrar y por la aparición de pequeños brotes verdes metafóricos aquí y allá que seguiré cuidando a la vuelta del verano.

Mientras tanto, una receta de hojas y frutos tiernos. Una pasta donde los ingredientes no se mezclan, no se unen, pero se contagian, se aromatizan y se combinan en tu boca en un modo que primero sorprende y luego hace sentir muy bien. La sal de las gambas con la pasta al dente, el dulzor de los guisantes con el aroma de la menta… Sin ella este plato no valdría nada, con ella sientes que has descubierto un maravilloso secreto.

Pasta gamberi, piselli e menta

Ingredientes

  • 100 gramos de pasta corta (orecchiette, rigatoni, penne rigate, sedanini…) Yo usé pasta larga porque últimamente estoy obsesionada con los buccatini pero en realidad no iban demasiado bien con la receta. Como no tiene salsa y los ingredientes no se ligan, es mejor una pasta que permita “pinchar”
  • Una taza de gambas (yo usé congeladas pero supongo que está mil veces mejor con gambas frescas)
  • Una taza de guisantes grandes congelados (en esto sí que estoy totalmente a favor)
  • 5 hojas de menta
  • Aceite, sal y pimienta

Pasos

  • Si se tiene tiempo, descongelar las gambas y ponerlas a secar sobre un poco de papel. Con los guisantes no hace falta. Si no hay tiempo no pasa nada, aquí la clave no es una gamba tierna sino su sabor
  • Poner a hervir agua caliente con sal abundante (una cucharada sopera colmada para una olla de tamaño medio)
  • En una sartén, poner a calentar un chorrito de aceite. En esta receta no pega el ajo, se cargaría el aroma delicado de la menta.

Ingredientes pasta con guisantes, gambas y menta

  • Cuando esté caliente el aceite, echar las gambas y dar un golpe de muñeca para que todas toquen un poco de aceite. La sartén tiene que estar caliente y ser grande respecto a la cantidad de gambas (que cubran máximo la mitad de la superficie). No mover, empezarán a soltar agua, subir el fuego para que evapore lo más rápidamente posible
  • Pasado un minuto, saltear las gambas para que se den la vuelta y dejar otro minuto o medio minuto. Apagar el fuego y reservar. Las gambas tienen que coger un color rojito pero no deshidratarse, un minuto y medio o dos son más que suficientes, sobre todo si las dejamos reposar en la sartén caliente. Terminar con un toque de pimienta y dejar reposar
  • Echar la pasta en la olla, controlar el tiempo de cocción y cuando falten 5 minutos para que esté lista, añadir los guisantes. A mí me gustan al dente, casi crudos porque tienen un verde más bonito y una textura más tersa
  • Cuando quede un minuto para que esté lista la pasta, poner otra vez las gambas al fuego, quizás añadiendo un chorrito de aceite (pero poco)
  • Una vez pasado el tiempo indicado de la pasta, colar y verter rápidamente sobre la sartén de las gambas (asì la pasta se impregnarà del juguillo que se ha secado en la base de la sartén). Saltear unos segundos con cuidado para que se mezclen todos los ingredientes y se impregnen los sabores
  • Picar unas hojitas de menta con un cuchillo, espolvorear, dar otro toque de pimienta, remover y estará listo para comer

Flores de calabacìn

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About barbacaos

Hola, me llamo Bárbara pero con un nombre así, que no se puede ni acortar en "Bar", ni en "Barba" ni en "Bárbara" (porque entonces no sería acortar) he acabado llamándome de las maneras más insospechadas desde "Barbacoa" hasta "Ruibarbo". De la combinación de estos dos nombres, que son a los que más cariño tengo porque me lo llaman mis amigas del colegio y las de la universidad, nació Ruibarbacaos. Ah, y lo de "caos" lo ha añadido quién me conoce bien… En este blog cuento historias, que es lo que más me gusta en el mundo, y mientras cuento historias cocino, alimento y como. Creo que no hay nada mejor que cocinar para dar de comer a otros o para uno mismo. Espero que estas historias os lleven lejos (o cerca, porque muchas son hacia dentro) y que las recetas os sirvan de inspiración para cocinar, alimentar y comer.

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