Mermelada de higos casera – errores tontos y revelaciones

Mermelada de higos con queso Philadelphia

Sabes cuando estás a punto de hacer algo no muy diligente, te lo piensas y aun así lo haces? Tipo escribir un mail de trabajo, pensar “Lo releo? Podría contener algún error” contestarte “Bah, no pasa nada“, mandarlo y qué falte tu jefe en copia y te hayas dejado un trozo de otro mail pegado? Pues yo hice algo parecido ayer borrando la memoria de la cámara de fotos, mermelada de higos paso a paso: gone.

Pasado el primer momento de frustración decidí apoyar la cámara lejos, cogí una terrina nueva de Philadelphia, abrí un paquete de tostadas Mulino Bianco que-es-una-marca-que-odio-y-que-anuncia-antonio-banderas-cual-molinero-panadero y empecé a untar mermelada (aún templada) como si no hubiera un mañana. Comí y comí, no sé cuántas tostadas, solo sé que eran las 7 de la tarde y que dos horas después, a la hora de la cena, estaba aún empachada.

Y es que a veces con todo el rollo de buscar recetas, cocinar, hacer fotos… se me olvida que a mí lo que me gusta de verdad es comer. Y cebarme a pan con mermelada me recordó lo mucho que me gusta desayunar, sobretodo en agosto en la terraza de casa. Unos desayunos larguísimos con primero, segundo y postre (pan con jamón y tomate, tostadas con queso y mermelada, donuts y repetir) que duran lo que tarda en despertarse la familia entera del primero al último, cada uno a su ritmo.

La mermelada casera puede estar rica o puede estar espectacular. Si se hace con fruta buena (si tienes a mano un cesto con higos de la huerta, unas peras del jardín o moras de zarza recién cogidas) entonces cada vez que abras la mermelada su olor te hará sentir un poco como en verano. Pero con fruta madura del mercado también está bien y prepararla es en sí un placer – la fruta que va cambiando de color y textura mientras borbotea suavemente al fuego, el vapor de fruta y caramelo y la sensación de remover y remover, primero una mezcla dura y arenosa, luego un líquido irregular y finalmente una pomada densa y pegajosa.

Mermelada casera recién hecha

 Ingredientes

  • Fruta madura (higos, ciruelas, moras, fresas, melocotones…) troceada y limpia – para dos tarros, 1 kilo de fruta
  • La mitad del peso de la fruta de azúcar blanco (500 gramos para 1 kilo de fruta)
  • Un chorrito de zumo de limón (no da sabor pero ayuda a liberar la pectina de la fruta que es la que hace que la mermelada sea densita y gelatinosa)
  • Un chorro de agua (depende de lo húmeda que sea la fruta, para los higos hizo falta)

 Pasos

  • Limpiar y trocear la fruta. Quitar el hueso y los trozos estropeados (tipo muy fermentados o con moho) pero dejar los muy maduros. La piel se puede dejar si luego se pasa la mermelada por un colador o un pasapuré, si se quiere mermelada con tropezones es mejor quitarla
  • Pesar la fruta y ponerla en una olla grande. Pesar el azúcar hasta la mitad del peso de la fruta limpia
  • Añadir el azúcar a la olla, el chorrito de limón y el agua
  • Encender el fuego (primero fuerte y después medio o medio directamente) y remover con una cuchara de madera mientras la mezcla borbotea ligeramente
  • Dejar hervir durante unos cuarenta minutos. Hay que estar bastante atento y remover de vez en cuando para que la base no se pegue y se queme. Yo me pasé casi los cuarenta minutos removiendo, un poco por miedo a que se quemara y un poco porque es un placer y te hace sentir muy cocinero
  • De vez en cuando, sobretodo al principio, quitar la espumilla que se forma en la superficie con una espumadera. No sé para qué sirve pero es asì
  • La mermelada está lista cuando alcanza un aspecto pringoso y un poco gelatinoso y cuando al apoyar una gota sobre el borde de un plato no gotea sino que se queda un momento “quieta”. Nunca hay que probar la textura con el dedo porque la mermelada, como el caramelo, quema muchísimo
  • Cuando la mermelada esté lista, se puede pasar por un pasapuré para triturar los trozos de fruta que hayan podido quedar más enteros aunque no es obligatorio. También se puede usar un colador fino para quitar las pepitas. Las de higo no se notan para nada, como mucho un mínimo toque crujientito pero las de mora, por ejemplo, son más molestas.

Tostada de desayuno

  • Conservar la mermelada es la peor parte. Hay distintos métodos. El que yo utilicé es hervir los botes de cristal con la tapa y todos los demás componentes (tipo goma) unos 20 minutos en una olla grande. De este modo se matan todas las posibles bacterias. Luego, se sacan los botes con unas pinzas (metidas un momento en el agua hirviendo) y se ponen a secar boca abajo sobre papel de cocina sin tocar el interior.
  • Después se rellenan con mermelada hasta el borde, se limpia el borde si se ha ensuciado, se cierran rápidamente los botes con fuerza, se dan la vuelta y se apoyan sobre el papel de cocina durante 24 horas. Así se creará el vacío en su interior y la mermelada durará varios meses. Si se hace poca mermelada se puede evitar este paso y meterla en la nevera para comerla directamente en las próximas semanas.
  • Otra forma de hacer el vacío es meter los botes esterilizados, rellenados y bien cerrados en una olla con agua fría hasta que casi cubra los botes, calentar el agua hasta que hierva durante 25-30 minutos y después dejar enfriar los botes dentro de la misma agua. Cuando esté a temperatura ambiente, se sacan los botes, se secan y se etiquetan. La mermelada casera bien conservada puede durar hasta un año, creo

Tags: , , , , ,

About barbacaos

Hola, me llamo Bárbara pero con un nombre así, que no se puede ni acortar en "Bar", ni en "Barba" ni en "Bárbara" (porque entonces no sería acortar) he acabado llamándome de las maneras más insospechadas desde "Barbacoa" hasta "Ruibarbo". De la combinación de estos dos nombres, que son a los que más cariño tengo porque me lo llaman mis amigas del colegio y las de la universidad, nació Ruibarbacaos. Ah, y lo de "caos" lo ha añadido quién me conoce bien… En este blog cuento historias, que es lo que más me gusta en el mundo, y mientras cuento historias cocino, alimento y como. Creo que no hay nada mejor que cocinar para dar de comer a otros o para uno mismo. Espero que estas historias os lleven lejos (o cerca, porque muchas son hacia dentro) y que las recetas os sirvan de inspiración para cocinar, alimentar y comer.

Trackbacks / Pingbacks

  1. Recetario | ruibarbacaos - September 24, 2014

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: