Archive | February 2015

Tortitas americanas del Vips – Post gripal

Dando la vuelta a la tortita
Ahora que mis defensas super-poderosas se han quebrado, debo admitir que desde su altura, cuando me creía invencible, cometí dos pecados. Uno, la envidia. He envidiado taaanto. A todos los resfriados. En particular a las frágiles compañeras de trabajo que sin excepción por estas fechas se pasan un par de días en casa para recuperarse. Y a ellas pido perdón, sobretodo por el segundo pecado. El desprecio. Porque secretamente he pensado siempre que erais todos una panda de cuentistas. Unos afortunados a los que la naturaleza había dado injustamente la habilidad de tener fiebre como excusa para ver pelis y remolonear.

Y será que los virus italianos son más machos, pero he conseguido tener fiebre por primera vez desde los 14 años!!! Casi 38.5, Ja! Eso si, de viernes a domingo, no exageremos. Y bueno, pues resulta que se pasa fatal 🙂 He sentido frio, cansancio, dolor de cabeza, eso que en la publicidad llaman “dolores musculares” y que no entendía muy bien y lo peor de todo: total falta de ganas de comer!!! Un poco porque con tantos mocos nada me sabía a nada (a duras penas distinguía dulce y salado, poco más) pero sobretodo porque no tenía ninguna gana de hacer el esfuerzo. Comer. Un esfuerzo. He estado temporalmente enajenada. Esta claro que tener fiebre no vale la pena.

Como decía, después de todo mis defensas siguen siendo bastante super-poderosas por lo que la fiebre desapareció el domingo junto con mis esperanzas de faltar un día al trabajo. Y qué mejor modo de celebrar la victoria sobre mocos y apatía que recuperando todas las calorías no comidas en un único desayuno!?!?! He aquí mi propuesta para un domingo post-gripal: una ración de tortitas americanas al más puro estilo Vips. Faltaba el bacon (importante) y las patatas fritas (que redondean el plato, no lo vamos a negar). Pero estaba lo más importante que quién no ha probado esta combinación no sabe valorar: la yema de huevo caliente con su toque de sal, las tortitas recién hechas para mojar y el sirope de arce para guarrear. Un pecado mortal.

La yema y la tortita

Ingredientes para dos personas

La receta escrita aquí abajo es la de las tortitas buenas, la encontré en este blog. Las tortitas de la foto corresponden a una receta improvisada por mi novio el domingo por la mañana que no vamos a juzgar aquí porque el gesto post-gripal estuvo muy bonito y aunque feas las tortitas no estaban tan mal :))

  • 2 huevos para las tortitas
  • 200 gramos de harina
  • Tres cucharaditas de levadura en polvo
  • Dos cucharadas soperas de azúcar
  • Una cucharada de aceite de girasol o mantequilla
  • Un vaso de leche (unos 250 ml)
  • Una pizca de sal
  • Sirope de arce o caramelo
  • 4 huevos para freír, pavo, jamón o bacon

Pasos

  • Mezclar la harina pasada por un colador con la sal y la levadura
  • En otro bol, mezclar los dos huevos con la leche, el azúcar y el aceite (si se usa mantequilla se puede derretir en un cazo junto a la leche a fuego suave)
  • Juntar la harina al líquido y batir rápido (yo uso la minipimer pero en el blog de la receta dicen que hay que batir rápido y poco tiempo, que los grumos desaparecen en la sartén, tendré que probar)
  • Poner la mezcla en una jarra o dejarla en el bol y usar un cazo de sopa.
  • Poner a calentar una sartén buena (antiadherente y eso) a fuego medio-fuerte. Cuando al acercar la mano se sienta calor, verter la cantidad equivalente a un chorro largo o un cazo raso. La mezcla se expande por la sartén así que no hay que poner mucha pero eso se va viendo con cada tortita
  • Esperar a que la parte expuesta de la tortita esté cubierta de burbujas estalladas y dar la vuelta. Esperar otro minuto y sacar. La parte de las burbujas es mi parte preferida
  • Freír los huevos en otra sartén antiadherente con un chorro generoso de aceite bueno a fuego medio fuerte hasta que la clara esté blanca. La yema liquida me gusta tanto como la grima que me da la clara sin cuajar así que yo inclino la sartén y echo un poco del aceite por encima de la clara para que se cocine bien evitando la yema. Espolvorear bien con sal maldon
  • Freír el bacon o el jamón o las patatas o todas las guarradas que queramos añadir al plato
  • Disfrutar y recuperarse

Listo para comer

Pad thai – programas de cocina y americanos

Pad thai
Últimamente he estado enganchada a Masterchef USA. Con cada nuevo programa de cocina que se me pone por delante me digo a mi misma que basta ya, que tanto Gordon Ramsey y tanto sonido de cuchillos van a acabar por provocarnos la nausea o lo que es peor, la total banalización del placer de comer y cocinar. Y juro no verlo. Pero estos programas tienen algo… y acabo viéndolos. Espero solo que no nos cansemos todos demasiado rápido del fenómeno culinario y que no muera precozmente por abuso. Ya se verá.

Por cierto, alguien más tiene la sensación de que a los nuevos niños de Masterchef Junior 2 España no les gusta cocinar??? Creo que es algo que pasa con los realities, que en su primera versión tienen siempre algo de hipnóticamente verdadero. Maravillosamente humano. Como Gran Hermano 1, que era como ver un documental sociológico. Lo mismo pasó con la primera edición de Masterchef Junior: se notaba que esos niños estaban listos mucho antes del fenómeno, apasionados por la cocina desde la cuna. Los segundos en cambio para mí han tenido más de niño bueno y aplicado, que sigue recetas y mira a cámara, que de cocinero atento al punto de sal. Exagero un poco, pero ya me entendéis.

Pero a lo que iba, que he estado viendo Masterchef USA y es curioso analizar lo que en Estados Unidos es un plato refinado. Algunas pistas:

  1. No pueden faltar un hidrato de carbono y una enorme proteína. Consejo de estilo: colocar la gran proteína en equilibrio sobe el hidrato de carbono, aun mejor: tritura el hidrato para darle la forma de un puré!
  2. Las verduras sirven para dar color, para eso las inventó Dios, para decorar. Y si escoges verduras, mejor de color verde brillante, morado o naranja.
  3. Los grandes clásicos, tomados prestados de todas las cocinas del mundo y americanizados son un éxito asegurado. El perfecto plato “bistrò”, que en el mundillo creo que significar “restaurante pequegno y molón”.

Y es que los americanos son unos maestros en el arte de escoger un plato rico de cada país, endiosarlo y hacerlo suyo, olvidàndose un poco, la verdad de todo lo demás. Hasta que otro plato les vuelve a llamar la atención y se vuelve a empezar. Dim sun o rollitos chinos, Pad thai tailandés, Curry indio, Paella española, Ceviche peruano… Estoy generalizando y me está quedando un post de lo más polémico pero os hacéis una idea 🙂

El caso es que cuando pienso en Pad-thai efectivamente pienso en Estados Unidos, donde los probé por primera vez y no en Tailandia, donde no tengo ni idea de si es el plato más consumido. En cualquier caso está buenísimo, tiene un aroma inconfundible a sudeste asiático, es refrescante y lleno de contrastes. Todos los componentes del plato combinados alegran el paladar: gambas, cerdo, huevo, verduras, pasta y especias con el toque final del cacahuete crujiente y la lima ácida. Un gran plato para preparar un dìa y sentirte muy realizado y pedir al GingerBoy las otras 190 veces que te entren ganas de comerlo.

(PS. Tengo la cámara rota y estoy haciendo las fotos con el móvil… el resultado es un poco chapucero, grrrr, a ver si la llevo a reparar!)

Algunos ingredientes

Ingredientes para dos personas

  • Un paquete para dos personas de fideos pad-thai (soy una genio, lo sé). Es un tipo de pasta de arroz parecido a los tallarines pero de color blanco translucido.
  • Con el paquete a veces vienen unos polvitos “pad-thai”, si no, se puede comprar un botecito con pasta concentrada de pad-thai. Estas mezclas incluyen pasta de tamarindo, salsa de pescado, azúcar de palma, chile, cebolla y ajo. Aquì viene una receta de como hacerlo en casa
  • 10 gambas buenas (frescas o congeladas)
  • 80 gramos de lomo de cerdo picado (se puede picar a cuchillo en 5 minutos)
  • 2 huevos
  • Media zanahoria rallada
  • Media cebolleta china cortada finamente (es como un mini puerro)
  • Un puñado de brotes de soja
  • 30 gramos de cacahuetes (un puñadito)
  • Aceite, mejor de girasol o de cacahuete para no mezclar sabor asiático con mediterráneo
  • Una lima cortada en dos

Para esta receta hace falta una buena sartén, mejor un wok pero una buena sartén antiadherente grande es fundamental

Picando cacahuete

Pasos

  • Este plato parece fácil, pero muchas cosas pueden ir mal. Digo desde ya que por intentar hacerlo light (casi sin aceite) y no leerme las instrucciones a mí me quedó un poco mazacote aunque estaba muy bueno de sabor. He aquí el modo corregido de preparar pad-thai:
  • Poner la pasta a remojo en agua fría hasta que estén plegables pero al dente (en mi primera versión la herví J)
  • Hervir rápidamente las gambas en un cacito (no daría tiempo a que se cocinaran con la pasta). Un par de minutos desde que hierva el agua bastan
  • Limpiar, cortar y pelar la zanahoria, la cebolleta y los brotes de soja y picar la carne de cerdo y los cacahuetes. Ir colocando en cuenquitos. Todo tiene que estar listo y a mano para el momento de la preparación!
  • En la sartén, poner dos o tres buenas cucharadas de aceite y la pasta de pad-thai a fuego fuerte. Si usáis polvos entonces poned solo el aceite. Verter la pasta en la sartén y saltear velozmente junto con un cazo de agua.
  • Apartar rápidamente la pasta a un lado de la sartén y añadir dos cucharadas de aceite en el lado descubierto. Añadir la carne de cerdo, sofreír un poco hasta que coja color y apartar hacia la pasta.
  • Repetir el proceso con las gambas, apartar, poner otra cucharada de aceite y revolver los huevos haciendo grumitos
  • Por ultimo, mezclar todos los componentes en la sartén (pasta, carne, gambas y huevo) Mezclar todo moviendo rápidamente en la sartén, añadir las verduras en el ultimo momento y servir
  • Como toque final: espolvorear unos trocitos de cacahuete picado sobre el plato y terminar con un chorrito de lima

Pad thai