Archive | September 2015

Hummus – el hipnótico mundo de las fotos “antes y después” en Instagram

Humus listo para probar

Ahora que mi sobrina de 12 años empieza a aburrirse de Instagram, yo empiezo a descubrirlo. Intento ser digital, de verdad que lo intento… Antes de aburrirse de Instagram, ella tenía 150 seguidores y 200 seguidos. A mí me siguen tantos como hermanas, tías y primas tengo. Y yo sigo… pues a cuantas primas, tías y hermanas me siguen. Hasta hoy!!!

Porque en el rascar y en el seguir a gente que no conoces de nada pero que te cuenta como es su vida 20 veces al día, todo es empezar. Y todo empezó con Kayla, una gurú del fitness y su plan de dietas y ejercicios llamado “Bikini Body Guide” que me pasó una amiga de estraperlo. El punto fuerte de Kayla en Instagram: las fotos “antes y después” que le mandan sus fieles discípulas.

Las fotos de “antes y después”. Un mundo aparte y totalmente adictivo. Porque con cada foto dices: “Nah, ni de coña, no es la misma persona”. Entonces clicas, y descubres que sí que es! Que la chica lleva un año colgando fotos de sus progresos, de lo que come, de lo que hace. Del espejo de su baño, con reflejo de desconchón de pared incluido, de su perro, de su zapatillas, en fin, de todo. Y tu tienes el resultado de centenares de meses de duro trabajo, decenas de vidas, a un solo clic de distancia.

Mientras, otras muchas chicas comentan y dan ánimos, y se crea un efecto “grupo de apoyo” en cadena, lleno de amor, desinteresado y constructivo. No se habla de dieta, se habla de “healthy lifestyle”, no se habla de estar buena, se habla de “gustarte a ti misma”. No deja de ser una moda más, pero tiene ese punto, generoso y naif, que caracteriza a esta nuestra generación digital y que la hace entrañable, hasta entusiasmante.

Desde luego entran ganas de subirse al carro y ponerse a dar ánimos a diestro y siniestro. Yo todavía no he llegado a tanto (empezaré a comentar en Instagram cuando ya no quede nadie ahí para verlo :)), pero sì puedo publicar recetas de las que Kayla estaría orgullosa, como este hummus Bio con verduras crudas. Legumbres, aceite bueno de los olivos de mi suegro, verduras del mercado, un poco de ajo y comino para dar sabor y pimentón para decorar… No es tan fácil como un clic, pero por algún sitio hay que empezar.

Kayla y su perro

Una de las seguidoras de Kayla

Ingredientes para 2 personas (o dos comidas)

  • Una lata de garbanzos con su líquido y todo (Bio, of course)
  • Una cucharada de pasta de sésamo “tahine” (la venden en todas las tiendas naturistas y en los supermercados con parte internacional)
  • Un chorrito de aceite
  • Un pellizco de sal
  • Una cucharadita de semillas de comino
  • Un chorrito de zumo de limón
  • Medio diente de ajo
  • Un poco de pimentón dulce y semillas de sésamo para decorar

Para esta receta hace falta una minipimer. Un mortero puede funcionar para valientes y pacientes.

Pasos

  • Abrir la lata de garbanzos, separar medio vaso del líquido y el resto verterlo todo en un vaso alto de batidora
  • Añadir al vaso de batidora todos los demás ingredientes y batir con fuerza hasta conseguir una crema homogénea
  • Modular la densidad del hummus añadiendo más o menos del líquido de los garbanzos separado al inicio. Personalmente, lo uso todo porque me gusta el humus muy sedoso, casi como una salsa ligera, pero para una crema más tipo puré hay que dejar parte del líquido sin añadir
  • Verter la mezcla en un cuenco y dejar enfriar en la nevera durante al menos una hora
  • Cuando se vaya a comer, decorar con un chorrito de aceite, pimentón espolvoreado y semillas de comino o de sésamo para decorar
  • Comer con verduras crudas cortadas en tiras: zanahoria, pimiento rojo o amarillo, calabacín, pepino o judías verdes (sí, crudas!)

Ingredientes para humus (falta el tahine en la foto)Un toque de pimentòn y un chorrito de aceiteHumus con verduritas

Advertisements

El postre más light del mundo (sí, más que la fruta) – Fin de la temporada de bodas

Frambuesa engelatinada

La temporada de bodas regala muchas alegrías:

  • Te alegras por los novios mientras te preguntas porqué todo el mundo parece más adulto que tu y qué estas haciendo mal para no estar todavía en ese codiciado momento vital
  • Te alegras por los novios mientras corres al aeropuerto sin aliento, el viernes por la tarde desde el trabajo, bajo la mirada escéptica de tu jefe que parece decir “no cuela, nadie tiene seis matrimonios en un año, tu te estás yendo a la playa
  • Y te alegras por la novia, a la que han diseñado un vestido a medida, mientras desempolvas los vestidos “elegantes” de la temporada pasada y te das cuenta de que simplemente no te caben.

(Por cierto, la tarea de encontrar vestido para una boda es doblemente difícil en Italia, donde el color blanco esta prohibido – por evidentes motivos – pero también el rojo – considerado el color de la amante, yo lo elegí muy astutamente para la boda en la que conocí a toda la familia de mi novio, yeah – el negro porque es de mal augurio y hasta el oro y el violeta he leído por ahí, no me preguntéis porqué).

Desde que vivo en Italia, y ya llevo cuatro años, he cogido un kilo por año. También llevo cuatro años preguntàndome: còmo es posible?? Si yo controlo! Serà la pasta, serà la pizza, serà la maldita costumbre de los italianos de no compartir que me lleva a pedir siempre el doble para probar màs cosas… Hasta que una app y un libro chusquero de aeropuerto (lo mejor de viajar a tanta boda son las librerías de aeropuerto) me han abierto los ojos. Y asì empieza este post, un mal cruce entre Wired y las últimas páginas del Lecturas…

La app se llama Myfitnesspal y básicamente te ayuda a contar las calorías ingeridas por día y por semana. Nada nuevo, pero es una app muy fácil de usar porque tiene una super base de datos echa por gorditas de todo el mundo. Usándola te das cuenta de que, por mucho que pienses que “controlas”, en realidad no controlas nada. Y si sumas de verdad todo lo que comes en un dìa (pero de verdad, incluido el mordisco a un pan y el aceite de la ensalada), las calorìas finales son a menudo muchas màs de las que uno ingenuamente piensa.

Y aquì es donde entra el libro chusquero de aeropuerto con su tablita para calcular las calorìas medias que consumimos al dìa en base a nuestro sexo, edad y actividad fìsica. Triste confirmación de las sospechas. Porque al final no hay mucho misterio: para no engordar un poquito cada dìa, lo que comes tiene que ser igual a lo que gastas (o menos, claro) . Y yo desde que trabajo he seguido comiendo como cuando estaba en la universidad, cuando era jovenzuela y activa y no tenía bodas cada dos por tres en las que cebarme a lo bacanal romana.

TABLA PARA CALCULAR EL CONSUMO DIARIO DE CALORìAS (OMS)
Edad Hombre Mujer
18 a 30 años (15,3 x peso) + 679 (14,7 x peso) + 496
30 a 60 años (11,6 x peso) + 879 (8,7 x peso) + 829
Màs de 60 años (13,5 x peso) + 487 (10,5 x peso) + 596
Calorìas consumidas diariamente: Resultado x 1,34 (indice de actividad muy ligera)

Total, que o me mato en el gimnasio o empiezo a comer más como una señorita y menos como una excavadora, el mensaje me ha quedado claro. Adiòs pues, 2000 calorías al día, fuisteis maravillosas compañeras de viaje. Y para empezar a recortar? Un truco que me parece buenísimo es tomar de postre gelatina hecha en casa.

La gelatina está de moda!!!! No? No sé… Si no lo está debería estarlo. Es brillante y bonita, es retro y entretiene mucho más que un zumo. Ademàs, tiene la mitad de calorías, entre 20 y 40 por porción. Esta claro que no puede sustituir a la fruta, pero la fruta al parecer es mejor comerla entre horas. Aquí dejo pues una receta base de gelatina preparada con zumo de grosellas de Ikea, aunque es mejor encontrar zumos 100% fruta. Otro de mis preferidos para esta receta, menos intenso y cansino, es el zumo de manzana con unas gotas de edulcorante.

Gelatina making-of

Ingredientes para 4-5 porciones:

  • 250 ml de agua
  • 250 ml de zumo de frutas (cuanta más proporción de fruta y menos azúcar, mejor)
  • Un paquete de hojas de gelatina neutra (ver proporciones en el paquete, pero normalmente es un paquete por cada 500ml)
  • Opcional: 3 o 4 gotas de edulcorante (sobretodo si el zumo tiene poco azúcar o es 100% fruta)
  • Opcional: frambuesas, grosellas, moras, trozos de fruta

Pasos

  • Sumergir las hojas de gelatina en un cuenco grande con agua fría (durante 10 minutos más o menos)
  • Mientras, mezclar el agua y el zumo en un cazo y calentar a fuego fuerte hasta que casi hierva
  • Pasados los 10 minutos, quitar el zumo del fuego, incorporar las hojas de gelatina humedecidas y escurridas con las manos y mezclar hasta que se disuelvan del todo
  • Verter la mezcla en 4-5 moldes, cuanto más bajos y pequeños sean, antes cuajará la gelatina
  • Añadir los trocitos de fruta (yo uso frambuesas que congelo en cuanto las compro y uso para helados como este)
  • Meter en la nevera, mínimo un par de horas
  • Disfrutar sin sentimiento de culpa (fin de post Lecturas)

Gelatina de grosellas con frambuesas